Caminabilidad y microaccesibilidad
No basta con aceras amplias; también importan pendientes suaves, superficies antideslizantes, rampas bien diseñadas y semáforos con tiempos generosos. Bancos a la sombra, baños públicos limpios y señalización legible brindan autonomía. Las ciudades que adoptan el enfoque de los quince minutos permiten resolver la vida cotidiana sin depender del automóvil, reduciendo estrés, costos y riesgos.